Estudios y encuestas mundiales han demostrado que la obesidad se ha propagado en la última década como una epidemia, y que cada día son más las personas que la padecen. Es un tema de sumo cuidado, y no se debe tomar a la ligera como muchas personas lo toman. La obesidad no es sencillamente estar desconforme con nuestro cuerpo, sino que atrae numerosos problemas de salud, tales como colesterol alto, problemas cardíacos, obstrucción arterial y muchas más.

Los científicos afirman que si no se hace algo al respecto, la obesidad se convertirá en el mayor causante de muertes por año. Por eso debemos tomar consciencia que la humanidad ha llevado este problema al límite y si no se hace algo al respecto, se puede desencadenar algo que quizás no tenga vuelta atrás.

Muchos de nosotros nos miramos al espejo y no nos gusta lo que vemos. Nos sentimos discriminados cuando salimos a la calle, o cuando subimos al autobús y tenemos que ocupar dos asientos a la vez. Incluso yendo al otro extremo, cuando tenemos que hacer un vuelo en un avión, nos vemos obligados a sacar dos pasajes porque ocupamos dos asientos.

Todo el tiempo nos hacemos las mismas preguntas cuando nos miramos al espejo: ¿Es posible realmente bajar de peso? ¿Podré yo adelgazar también como otros? ¿Cuánto tardaré? ¿Me costará mucho? ¿Existe una dieta milagrosa? ¿Cuántas dietas tengo que hacer?

La respuesta, es que todo el mundo puede bajar de peso con la actitud adecuada. Todas las personas que desean emprender algo comienzan ansiosas y preguntándose siempre las mismas cosas. Todo se puede. Pongamos como ejemplo a los fumadores que han dejado de fumar. El comer además de ser un vicio, es una enfermedad y un hábito. Muchas veces nos encontramos en la situación de comer tan sólo por aburrimiento o por costumbre. Cuando vamos al cine compramos palomitas de maíz sin importar si tenemos o no ganas de comerlas. Las compramos sólo porque estamos acostumbrados. No sólo se adelgaza el cuerpo, sino también la mente. Si te lo propones, TU PUEDES.

Si está dispuesto a perder peso, no lo dude más...se sentirá mejor consigo mismo, se mirará al espejo y ya no tendrá la sensación de impotencia con la que ha vivido toda su vida, tendrá mejor estado físico, su salud mejorará NOTABLEMENTE, podrá caminar sin cansarse tan rápido y además ya no se sentirás discriminado al salir.

La actitud que tomamos muchas veces los obesos es la de "Voy a comenzar la dieta, lo tengo super decidido. El lunes empiezo...". Este es el error más común que se comete en la lucha contra la obesidad. Todos tenemos en la cabeza la idea de disfrutar intensamente los últimos días que nos quedan antes de combatir contra la comida, y automáticamente pensamos que para empezar algo hay que esperar a que comience la semana.

Si quiere bajar de peso realmente, deberá olvidarse de comenzar el lunes, y debe empezar ya mismo con su dieta, salir a caminar todos los días y ejercitar su cuerpo y mente. YA MISMO.