Estas son las dietas que hay que evitar

dieta peligrosaEn general, las dietas desequilibradas no permiten mantener el peso y son peligrosos para su salud.

Estas son algunas de las dietas adelgazantes que deben evitarse:

Dietas drásticas

La reducción excesiva de calorías puede llevar a un debilitamiento del tejido muscular; además, el organismo reacciona reduciendo la velocidad con la que “quema” los nutrientes, lo que hace aún más difícil adelgazar. Las dietas drásticas repetidas o prolongadas pueden causar deficiencias nutricionales.

Dietas de moda

Algunas prescriben el consumo de un solo alimento, mientras que otras sostienen la importancia de ingerir principalmente proteínas o grasas, o eliminar drásticamente los hidratos de carbono. Si se siguen durante largos períodos, estas dietas pueden causar deficiencias nutricionales, problemas renales y otras complicaciones.

Ayuno

Ayunar durante varios días provoca la acumulación de ciertas toxinas en la sangre y los riñones que se sobrecargaran de trabajo. El ayuno prolongado provoca un excesivo empobrecimiento proteico necesario para fortalecer músculos y otros órganos, privando al organismo de minerales esenciales, lo que puede generar arritmias cardíacas y una caída excesiva de la presión arterial.
Durante el ayuno se pueden sentir sensaciones de mareo, debilidad, fatiga y depresión.

Píldoras dietéticas

Las preparaciones anorexiantes estimulan el sistema nervioso, aceleran el ritmo cardiaco y contribuyendo a elevar la presión arterial. También pueden causar dolor de cabeza, agitación, y varios otros problemas. Las pastillas diuréticas, por su parte, inducen a una deshidratación peligrosa, mientras que aquellas a base de fibras pueden causar trastornos intestinales.

Dietas de bajo contenido calórico

Para la mayoría de las personas, una cantidad diaria de calorías por debajo de 1200, en el caso de las mujeres, y de 1600, en los hombres, es probablemente peligrosa. Los productos dietéticos líquidos, que aportan menos de 400 calorías por día, deben evitarse, salvo en los casos de pesos superiores al 20 – 30% mayor al promedio y sea el médico quien los recete. Los efectos secundarios de estas dietas incluyen fatiga, dolores de cabeza, cálculos biliares y trastornos gastrointestinales.

Laxantes y vómitos

El vómito inducido y el uso crónico de laxantes para adelgazar son síntomas de una relación anormal con la comida. El vómito frecuente, una condición patológica, es la causa de muchas enfermedades, incluso caries y enfermedad de las encías; mientras que el uso frecuente de laxantes puede alterar permanentemente las funciones intestinales.

Para perder peso, basta con consumir menos calorías de las necesarias para las actividades diarias normales, sin que ello implique una reducción drástica del consumo de alimentos.

Lo importante es reemplazar los alimentos grasos, los altamente calóricos y los ricos en azúcares, con carbohidratos complejos, que sacian y son nutritivos, aportando menos calorías.

Es fundamental un cambio en los hábitos alimenticios, y su mantenimiento después del período de dieta, para no recuperar los kilos perdidos.

Una persona a dieta debe controlar de ingerir al menos 1.200 calorías al día, si es una mujer, y en 1600, si es hombre; y, principalmente no intentar perder de más de un kilo a la semana.

En presencia de algún problema de salud, antes de comenzar una dieta debe consultar a su médico.

Algunos consejos prácticos

En el desayuno, sustituir la leche entera con leche descremada: se ahorran 25 calorías.

Sustituir el croissant o galleta dulce con un yogur de frutas: se ahorrará alrededor de 100 calorías.

Una porción de pollo con pan integral ahorra alrededor de 100 calorías respecto a una hamburguesa.

Una porción de fresas contiene 200 calorías menos que una porción de papas fritas, incluso añadiéndoles un poco de azúcar.

A menudo son los “picoteos” entre comidas los que acumulan más calorías.

Una ensalada de fruta en lugar de un snack envasado, es una forma saludable de sustituir la merienda, cuidando la línea.

La cena para las personas a dieta puede comenzar, paradójicamente, con un plato más: una buena ensalada mixta.

Si además, se utiliza el jugo de limón y muy poco aceite para condimentarla, el ahorro será de 40 calorías.

Un primer plato de pasta con salsa de tomates aporta 300 calorías menos que una porción de carne acompañada con una porción de queso.

Un pequeño pan, junto con la ensalada, proporciona energía y una sensación de saciedad; por su parte, el agua mineral en lugar de una lata de bebida gaseosa, ahorra otras 130 calorías.

El postre (no fruta) al final de la comida, es responsable de otras 300 calorías.

En total, la elección de una dieta baja en grasa y azúcar, habrá ahorrado al final del día, hasta 2000 calorías.

Antes de practicar cualquier actividad física o deportiva, o seguir una dieta de adelgazamiento, consulte a su médico.