La dieta ideal

dietaPor lo general, se piensa en la dieta sólo como una manera de perder peso, sobre todo a través de obligaciones y sacrificios, incluso hasta presentándonos “heroicamente” a los demás, un sentimiento, en fin, de víctimas. Sin embargo, la dieta es otra cosa muy distinta.

La dieta como equilibrio

En primer lugar, dieta es un concepto que no debe asociarse únicamente a determinados momentos de emergencia, sino también a condiciones normales.

Dieta es cualquier comida equilibrada, dieta es también un ritmo equilibrado en las comidas; dieta es, en última instancia, el equilibrio de la mesa: nadie, si quiere sentirse bien, puede “escapar” del concepto de dieta. Pero hay quienes tienen hábitos alimenticios y creencias que no se ajustan al concepto de dieta como equilibrio, y es entonces que el nutricionista debe intervenir para modificar poco a poco y de forma personalizada, las conductas erróneas.

El primer objetivo de cualquier dieta es justamente el de sentirse bien, sentirse en forma y de buen humor. Y nada de sacrificios!

 

La dieta para perder peso

Una dieta adelgazante no es una excepción a esta regla, ya que quien se siente gordo obviamente no se siente en equilibrio: el factor estético en este caso incluye el factor psicológico individual.
Un sujeto puede ser considerado delgado por los demás y aun así sentirse gordo: probablemente necesite una dieta equilibrada, para sentirse mejor. Luego están las dietas que buscan perder peso en lugares específicos (estómago, tobillos, nalgas, etc…), pero incluso éstas no son una excepción al principio general de equilibrio, ya que están dirigidos a los lugares donde éste se encuentra alterado físicamente, y su objetivo es, justamente, restaurar un metabolismo global equilibrado.

La dieta puede ser utilizada eventualmente como una terapia, ya que si, a través de ella se busca sentirse bien, se obtendrá un resultado terapéutico.

En conclusión, quienes deciden enfrentar una dieta, por sí solos o con un nutricionista, deben hacerlo con la debida alegría y confianza.

La dieta ideal de mantenimiento

La dieta ideal se compone de un 15% de proteínas, 25% de lípidos de grasa y 60% de carbohidratos o azúcares; la ingesta mínima de fibra es de 20 gramos, y el agua de 1 litro y medio.

La ingesta de alimentos debe ser proporcional al peso: 30 calorías por kilo de peso corporal si se lleva una vida sedentaria; 35 calorías, si se es activo y 40 calorías si se practican deportes con entrenamientos frecuentes o se tiene un trabajo muy pesado.

Estas medidas son para evitar el aumento de peso y tener un cuerpo tonificado y la mente clara: es la dieta ideal de mantenimiento. Pero en realidad, esta dieta no es tan fácil de seguir porque los alimentos no son proteína pura, grasa pura o hidratos de carbono puros.

Así, por ejemplo, la carne se compone no sólo de proteínas, sino también de lípidos (grasas), tanto visibles como ocultos entre sus fibras; los jugos de frutas, por su parte, contienen más azúcar de lo que se supone. Y son justamente las grasas y los azúcares, los elementos más fáciles de ocultar en la comida, principales responsables, si se ingieren en exceso, del sobrepeso y la obesidad.

Ingesta calórica y sobrepeso

El requerimiento calórico indica la cantidad de calorías necesarias en un organismo.
Los factores que lo afectan son:

– Edad;

– Sexo;

– Peso corporal;

– Gastos basal del metabolismo;

– Gastos para la termorregulación;

– Gastos para la actividad física;

– Gastos para el crecimiento;

– Gastos en condiciones especiales como el embarazo y la lactancia.

En conclusión, la necesidad de calorías es muy variable de una persona a otra y debe ser determinado para cada situación individual.

Las razones del aumento de peso son diferentes.

Esta es una enumeración general pero incompleta, dado que las variaciones en cada caso individual son infinitas.

– Dificultad en la digestión.

– Hábitos alimenticios equivocados.

– Predisposición hereditaria

– Retención de líquidos

No hay olvidar los cambios hormonales y los problemas relacionados con la obesidad, que es una forma patológica de sobrepeso.

¿Qué implica una dieta ideal?

No sólo permite cambiar hábitos alimenticios equivocados, sino también luchar contra factores hereditarios.

Demostrar que, para eliminar el sobrepeso, no se necesitan grandes sacrificios, sino confiar en nosotros mismos y en nuestro cuerpo, en la dieta y en el nutricionista.

Tomar precauciones contra el estrés y el sedentarismo, caminando, haciendo deporte y viviendo tan pacíficamente como sea posible.

Estas son algunas reglas de vida esenciales para mantener la salud, la belleza y un peso saludable mediante la dieta.

• El desayuno debe ser una comida completa, aunque sea muy liviano; No limitarse a una taza de café.

• Beber poco durante las comidas, mucho en la mañana al despertar y, a menudo entre una comida y otra, o posiblemente antes de las comidas.

• Comer despacio y masticar bien los alimentos.

• No comer carne más de cuatro veces por semana, si es posible. En el resto de las comidas, sustituirla por pescado, huevos, queso, yogur, legumbres, frutos secos o semillas.

• Utilizar siempre carne magra: quitar la piel del pollo y pavo y eliminar todo rastro de grasa.

• Limitar el uso de azúcar.