Tres “rituales” para combatir el hambre

hambreSi lo primero que hace al llegar a casa es abrir el refrigerador, pruebe estos inusuales trucos. Se sorprenderá de los resultados.

Terminó la jornada de trabajo, llega a casa, se pone cómodo y… a reponerse!. Un clásico. Hay quienes se sirven un trago, quienes recurren a un chocolate y los que disfrutan de un bocadillo, a la espera de la cena. De la que seguramente no se restarán las calorías sumadas en el ínterin.

Es una especie de ritual, que sirve para dividir el tiempo de ltrabajo del tiempo libre, la frontera entre el estrés y el placer. ¿Qué podemos hacer para romper este círculo vicioso? Tratemos de cambiar estas costumbres por otros rituales menos peligrosos para la línea, ya que estos aperitivos son a veces los primera, e incluso los únicos responsables, de esos kilos de más que “nadie sabe de dónde vienen” …

1) Tener a la mano alternativas light

La forma más fácil es tener siempre algo para picar, con muy pocas calorías.

– Rabanitos, Zanahorias, apio, una rebanada de piña fresca no influyen en la balanza, pero activan y contiene enzimas que ayudan a perder peso.

– Prepar estos aperitivos con anticipación, para que estén listos, de lo contrario se terminará rápidamente eligiendo lo que no nos conviene. Mantener las verduras ya cortadas en bolsas de freeezer, para que no se oxiden y conserven su frescura al momento… del “picoteo”.

2) Encender aromas de menta y pino

Procurarse aceites esenciales de menta y pino, fuertes y balsámicos, que tienen el poder de distraernos de la comida y expandir la respiración, tal como ocurre en las montañas

Ponerlos en un difusor u hornillo ni bien entra en la casa: esto debe ser lo primero que se haga tan pronto como regrese del trabajo. La necesidad de comer ya no será tan urgente.

3) Poner la mesa inmediatamente

Preparar la mesa ayuda a calmar el hambre nerviosa, ya que envía un mensaje simple: “pronto estaremos comiendo”.

– Elejir cuidadosamente, colores, platos, vajilla; agregar flores, si se puede. Que esta preparación sea una satisfacción para todos los sentidos.

– No colocar ningún alimento sobre la mesa, especialmente pan y grisines, esperar a que esté lista la comida.